Como consecuencia del acontecer diario que, desafortunadamente, por momentos nos hace pensar que la indiferencia o la habituación se apropia del común de la gente, hay una pregunta que nos rebota a cada instante: ¿Cómo es posible que Chávez aún tenga tanta gente que lo apoye? Porque a pesar de que algunos se empeñen en decir lo contrario, el presidente goza aún de un altísimo porcentaje de aceptación en sectores populares de la población aunque no haya dado muestras materiales de eficacia en su mandato para darnos un mínimo de paz y prosperidad.
Una fábrica de pañales, marca Guayuco, acaba de inaugurar en tierra zuliana el Presidente, quien afirma que estos pañales “atenderán el 5 % de la demanda nacional”.A pesar de su nombre autóctono, y de tratarse de una empresa de desarrollo endógeno, su tecnología -es nada criolla- proviene de China, a la que Chávez solicitó “cooperación para instalar una red de fábricas de pañales en el país; nos hacen falta, por lo menos, 20 plantas como ésta”, dijo.
En estos días, quizá los más difíciles de sus vidas para algunos, es casi inevitable pensar que ahora si tocamos fondo, que nada puede empeorar y que, en el momento menos pensado, ocurrirá algo, el tan ansiado milagro, que pondrá remedio definitivo a la espantosa crisis que el país está sufriendo. Se trata de una reacción absolutamente natural que emana de nuestros más profundos deseos, expresa nuestra resistencia a asumir lo que efectivamente nos está sucediendo, y a asimilar los cambios que, de facto, Venezuela ha experimentado
El miedo es un mal consejero,reza el dicho popular, y no puede ser de otra forma, ya que el instinto de supervivencia, la reacción normal ante el peligro, puede incluso superar principios y valores muy arraigados. El miedo lleva a muchos seres humanos a hacer lo que sea necesario para preservar su integridad física, e incluso su estatus. Los dictadores y sus esbirros son víctimas de unmiedo permanente. Aquel que llama enemigo al adversario, que hace daño y humilla a los demás escudándose en el poder, que comete o promueve delitos de lesa humanidad, que insulta, provoca, somete, avasalla, traiciona y miente para conservar el poder, tiene que sentir miedo, porque esas acciones provocan una reacción, también natural, en quien las recibe.
Telesur y la mayoría de los medios de comunicación que son propiedad directa o indirecta del Estado venezolano han informado en forma insistente y profusa sobre el enfrentamiento ocurrido en el sector de Bagua, en la amazonía peruana, entre comunidades indígenas y efectivos policiales...
Desde que se inició este régimen militarista, la industria petrolera venezolana comenzó a transitar una peligrosa ruta de decadencia. El respeto a los técnicos y a los roles separados de la política y la operación, comenzaron a diluirse.
Hace casi veinticinco años se publicó un libro en Venezuela llamado “La generación de relevo vs el Estado omnipotente”, escrito por Marcel Granier, presidente de Empresas 1BC, dueño del canal de televisión RCTV. En este libro, publicado en noviembre de 1984, Granier hacía un llamado de atención a los ciudadanos comunes y corrientes, a los empresarios y, por qué no, a los políticos, para que en Venezuela se abrieran los ojos y nos diéramos cuenta del inminente peligro que corría la democracia en el país.Casi me salta el corazón cuando leía la advertencia que hacía el autor sobre la posibilidad de un levantamiento civil, el cual se produjo menos de cinco años después.
Luis Acuña, ministro de Educación Superior,en un evento sobre el socialismo acusó a las universidades nacionales de conservadoras y refractarias, afirmando que el debate sobre el tema del socialismo del siglo XXI debe darse en todas las universidades desde adentro sin cortapisas. El profesor Acuña intenta hacernos creer que el mundo que Chávez tiene en su cabeza y que él le ha comprado por oportunismo o por cobardía, es el mundo real y pertenece a una temática necesaria de la realidad contemporánea.
Mark Neveldine y Brian Taylor, presentaron en el año 2006 su ópera prima, Crank, una película de acción sin tregua, con un punto de partida intrigante del cual se desprende un film hecho con ingenio, humor, una dosis de adrenalina envolvente y soberbiamente llevada a la pantalla grande. En esta segunda entrega de Crank: High Voltage, los directores vuelven a impactarnos con una filmografía frenética, de acelerado ritmo de edición, estilo video clip, colores contrastados y una historia tan acelerada como inverosímil.
Luego del reconocimiento al actor Heat Ledger con el premio Oscar de La Academia, creí interesante plasmar en una nota algunas reflexiones vinculadas a la película El Caballero de la Noche, el héroe de ciudad Gótica Batman y la breve existencia de este actor pasional y entregado sin reserva a la expresión sensible en cada papel que desempeñó, como un tributo a su legado.